El Viaje Empresarial de iRobot en Tiempos de Crisis y Transformación
El fabricante reconocido de robots aspiradora, iRobot, ha solicitado protección por bancarrota bajo el Capítulo 11 en Estados Unidos a mediados de diciembre de 2025. Con sede en Massachusetts y fundado en 1990, la empresa se enfrenta a una tormenta perfecta de desafíos acumulados a lo largo del tiempo.
La presión competitiva de marcas como Roborock y Dreame, que ofrecen tecnología superior a precios más accesibles, se sumó a los efectos de aranceles impuestos a sus productos ensamblados en Vietnam, generando costos adicionales de 23 millones de dólares. El bloqueo de una posible adquisición por parte de Amazon en 2024 intensificó la situación, dejando a iRobot con una deuda de aproximadamente 190 millones de dólares.
A pesar del panorama, los actuales propietarios de un Roomba podrán seguir disfrutando de la atención al cliente, actualizaciones de software y servicio técnico sin interrupciones, mientras se anuncia el lanzamiento de nuevos modelos para 2026. La compañía china Shenzhen Picea Robotics, su mayor proveedor y acreedor, asumirá la totalidad de la propiedad tras la adquisición, limpiando una deuda que supera los 350 millones de dólares.
Este cambio marca el inicio de una reestructuración que se espera concluya en febrero de 2026. Aunque el futuro es incierto, iRobot reafirma su compromiso con la innovación y con sus clientes, entrando en una nueva etapa bajo una dirección que reconfigura su legado en el mercado global.